El viaje por el bello valle del Danubio austriaco empieza en la pintoresca localidad fronteriza austriaco - alemana de Passau.
El paisaje cobra protagonismo cerca de
Schlögen, donde el río dibuja unos amplios meandros. De
la abadía de Wilhering llegamos a la capital de Alta Austria,
Linz. Aquí abandonamos el Danubio y nos desviamos a
St. Florian con su imponente abadía, visitamos la antigua
ciudad románica de Enns y la pequeña ciudad de
Steyr con su bellísmo centro histórico. De vuelta al Danubio la carretera nos lleva a un capítulo muy triste de la historia, el campo de concentración de Mauthausen. El pueblo pesquero de Grein nos abre la puerta a
la región de Wachau, uno de los tramos más bellos de la ruta, distinguido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Los viñedos, los albaricoqueros y los pintorescos pueblos de la región dan forma al paisaje.
Numerosas
abadías y ruinas dominan el río Danubio. Impresionan especialmente las abadías de
Melk y Göttweig, destaca también la singular belleza de las poblaciones de
Spitz, Weissenkirchen y Dürnstein, esta última famosa por sus ruinas.
Klosterneuburg, al noreste de Viena, nos invita a visitar su abadía antes de adentrarnos en la capital del país, Viena, con sus numerosos monumentos e innumerables atractivos culturales. Saliendo de la ciudad y siguiendo el curso del río Danubio en dirección este llegamos a las
ruinas romanas de Petronell Carnuntum y a la pequeña
ciudad de Hainburg situada a lado del Parque nacional de los Humedales del Danubio Donauauen y donde el río abandona el país.