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Un paseo por la arquitectura de Viena

Sea en el histórico centro urbano, en las explotaciones vinícolas o al otro lado del Danubio, Viena ofrece numerosos puntos de interés arquitectónico. La arquitectura contemporánea y las construcciones históricas conviven en esta ciudad de una manera insólita.

 © Österreich Werbung/Popp Hackner
© Österreich Werbung/Popp Hackner
MuseumsQuartier Vienna © Österreich Werbung/Gebhart
MuseumsQuartier Vienna © Österreich Werbung/Gebhart
el palacio schönbrunn © Österreich Werbung/Wiesenhofer
el palacio schönbrunn © Österreich Werbung/Wiesenhofer
State Opera Vienna © Österreich Werbung / Viennaslide
State Opera Vienna © Österreich Werbung / Viennaslide
Museum Albertina in Vienna © Österreich Werbung/Lammerhuber
Museum Albertina in Vienna © Österreich Werbung/Lammerhuber
Haas-Haus y la Catedral de San Esteban © Österreich Werbung
Haas-Haus y la Catedral de San Esteban © Österreich Werbung

Si pasea temprano por la mañana a lo largo del canal del Danubio, no solo disfrutará de los primeros rayos del sol, también podrá apreciar la excelente coexistencia entre la naturaleza, la creatividad juvenil y lúdica y el arquitecto vienés más importante. En el lado izquierdo fluye apacible el río en su canal. A la derecha, en los muros de piedra brillan los coloridos grafitis con el sol de la mañana. Y a lo largo del camino, la primera huella del famoso arte modernista del maestro de obras Otto Wagner: las estaciones de metro Roßauer Lände y Friedensbrücke se construyeron a principios del siglo XX según los planos del famoso arquitecto urbanista.

La coexistencia de lo tradicional y lo moderno

En el centro histórico de Viena conviven de forma insólita la tradición y la nueva arquitectura. Será testigo de cómo las construcciones históricas se fusionan con la arquitectura contemporánea para crear un impresionante paisaje urbano. Por un lado, la Catedral de San Esteban, edificio de la Edad Media y de arte gótico. Justo enfrente, el moderno edificio Haas Haus, caracterizado por la gran cantidad de cristal y acero. Por el otro, el Palacio Imperial de Hofburg, el centro imperial y suntuoso del Imperio austrohúngaro. Delante, la Looshaus, símbolo de la época moderna de Viena. No muy lejos, se halla la Ópera Estatal, famosa en todo el mundo. Al lado, el museo Albertina que no solo alberga una de las colecciones gráficas más importantes del mundo, destaca especialmente por su techo voladizo (Soravia Wing), una destacable construcción moderna de vidrio y acero.

Un salón urbano en pleno centro de Viena

El pasado imperial aún hoy en día se percibe al pasear desde el Museo de Historia del Arte al Museo de Historia Natural de Viena. No muy lejos podrá admirar una mezcla muy especial de historia y espíritu actual: el MuseumsQuartier, el barrio de los museos. Mediante la arquitectura contemporánea, el complejo cultural, que un siglo atrás eran los establos imperiales, cobró una nueva vida. El patio interior es hoy un salón moderno y urbano rodeado de construcciones históricas y modernas como el Museo Leopold o el Museo de Arte Moderno. El MuseumsQuartier es, por lo tanto, uno de los lugares más concurridos de Viena. Los habitantes vienen aquí a relajarse, a conversar y a disfrutar de la puesta de sol.

El crisol de la diversidad cultural arquitectónica

Los alrededores de la Karlsplatz son un crisol de diferentes culturas arquitectónicas: la Secesión vienesa en la famosa Weinzeile es el edificio modernista más importante de Viena. En cambio, la Iglesia de San Carlos Borromeo, de estilo barroco, situada en la Karlsplatz, forma un contraste con el cercano edificio clasicista de la Wiener Muskverein.

Que Viena reúna tantas culturas es debido al amplio pasado de la ciudad. La herencia del Imperio de los Habsburgo son los numerosos edificios imperiales, entre ellos dos imponentes palacios: el Palacio de Schönbrunn, con una glorieta vienesa, antaño era la residencia de verano de los emperadores y en cuyo colorido jardín descansaba la emperatriz Sisí; y el Palacio Belvedere, un lugar para renacer gracias a la zona ajardinada con interesantes esculturas y fuentes luminosas.

Por último: el vino vienés de la casa

Si desea regresar a lo moderno, se sentirá a gusto en la Donau City. Torres altas de cristal se elevan en el cielo: cristal, acero y hormigón caracterizan la imagen arquitectónica de esta nueva parte de la ciudad.

Al atardecer crece la ilusión por pasar una noche agradable. En ninguna otra ciudad podrá saborear el vino de una forma tan natural como en Viena. Viena tiene el privilegio de disponer de zonas vitivinícolas propias y con ello también el vino vienés de la casa. Y, además, junto con una destacada y moderna arquitectura de las bodegas.