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Nos tomamos un café?

Los cafés y las pastelerías de Innsbruck tienen una larga – y dulce – tradición como lugares de encuentro y de tertulia.

 © Innsbruck Tourismus
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 © Innsbruck Tourismus/Lackner
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Los cafés de Innsbruck: lugares para descansar, charlar y disfrutar
 
Los cafés y las pastelerías de Innsbruck tienen una larga – y dulce – tradición como lugares de encuentro y de tertulia. Los numerosos cafés de la capital de Tirol tienen una oferta muy variada: diferentes tipos de café como el café estilo vienés o el típico café italiano, pasteles tradicionales y tartas de nueva creación y diseño. Cada café tiene un ambiente distinto: tradicional o de diseño más moderno y funcional, con acogedores salones y elegantes terrazas.
 
Quien quiera visitar un “auténtico“ café vienés con una extensa carta de cafés tiene dos elecciones: el Café Central en la calle Glimstrasse y el Café Sacher en la calle Hofgasse, ambos situados en el centro histórico de la ciudad. El Café Central, fundado en el año 1875, tiene una espectacular selección de prensa y revistas nacionales e internacionales. Al igual que su famoso homónimo de Viena, ofrece a sus clientes más de 65 publicaciones distintas en un ambiente clásico y tradicional.
 
El Café Sacher es uno de los cafés más elegantes de la ciudad y su decoración, en color rojo y dorado, sigue la tradición del Hotel Sacher de Viena. Ambos locales sirven también comidas calientes y durante los meses de verano disponen de amplias terrazas. La carta del Café Sacher contiene platos tan emblemáticos como el “Tafelspitz” (carne de buey hervida), además de muchas otras especialidades vienesas tradicionales. La cocina permanece abierta hasta las 23:30 horas y permite a los espectadores que acuden a la ópera y al teatro disfrutar de una buena cena después del espectáculo. Los amantes de la repostería ya sabrán que el Café Sacher es el mejor lugar del mundo para saborear un trozo de la auténtica tarta de chocolate Sacher. La tarta Sacher se vende en tres tamaños diferentes, perfectamente empaquetada en una caja de madera. Sin duda el mejor regalo para llevar a casa.
 
A pocos metros del Café Sacher se encuentran otros cafés con una larga tradición y ambientes muy acogedores: el Café Katzung y el Café Munding. El Café Munding ofrece un ambiente mucho más tradicional. La pastelería más antigua de Tirol sirve desde el año 1803 exquisitas tartas y pasteles a su numerosa clientela. En el año 1907 la familia Munding amplió su oferta con la puesta en marcha de su propia torrefacción y actualmente produce también mermeladas, zumos de fruta, ponches y pan de frutas. Los propietarios del café fueron también los primeros en ofrecer helados a los habitantes de Tirol y a exponer un árbol de Navidad decorado en su aparador. Sus dulces souvenirs de Tirol son muy apreciados por los turistas y los amantes de los dulces.
 
El edifico que alberga el Café Katzung tiene una larga tradición que remonta hasta el siglo 18 cuando ya se servía café entre sus muros. En la actualidad el Café Katzung presenta de día un aspecto de café actual y moderno, por la noche es uno de los lugares de encuentro más de moda de ciudad. En este original café situado en el corazón del centro histórico se puede desayunar hasta la medianoche, degustar alguno de sus excelentes pasteles y helados, tomar una copa y comer un tentempié.
 
El barrio Pradl de Innsbruck alberga un lugar muy especial para todos los amantes de los dulces: las largas colas que se forman delante de la puerta de la pastelería Café Walter situada en la calle Pradlerstrasse todos los fines de semana para hacerse con un excelente Apfelstrudel (pastel de manzana austríaco), una inolvid-able Buchweizentorte (tarta de trigo sarraceno), deliciosas tartas Valrhonatorte (chocolate) y Kardinalschnitten (pastel del cardenal), son signo inequívoco de que aquí se vende buena repostería. Quienes no pueden esperar hasta llegar a casa para degustar estas dulces delicias pueden disfrutarlas allí mismo en el café de la pastelería.
 
Para probar alguna de las tartas más originales se recomienda una visita a la Konditorei Café Valier en el barrio Wilten, un café tradicional con jardín y patio con terraza cuyas atrevidas creaciones seducen por su aspecto y por su sabor y no dejan a nadie indiferente.
 
Otros cafés del centro de la ciudad también invitan al descanso en sus ajardinados patios: el Café im Arkadenhof y el Café im Hof del Palacio Trapp en la calle Maria-Theresien-Strasse son lugares perfectos para un almuerzo ligero o para disfrutar de un buen café después de un día de compras por Innsbruck. El acogedor ambiente de estos cafés invita a reponer fuerzas para continuar con la visita de la ciudad, con las compras o para seguir paseando en busca del próximo café…
 

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