
Johann Strauss (hijo)
El maestro Schani y el rey del vals
Introduction
Der Walzer in der Wiege
Jetzt will der Mistbub, der Johann, auch Walzer schreiben, wo er doch keinen Dunst davon hat!“ Berüchtigt sind diese Worte von Johann Strauss (Vater). Wenn vom Walzer die Rede ist, denkt man für gewöhnlich an seinen Sohn Johann, der am 25. Oktober 1825 als ältestes von sechs Kindern von Johann und Anna Strauss zur Welt kam. Dass der „Schani“, wie sie ihn alle nannten (Wienerisch für Johann), auch Musiker wird, das wollte der Vater, ein weltbekannter Tanzkomponist und Show-Dirigent, aber nicht. War ja schließlich er der amtierende Walzerkönig! Er versuchte sogar, das Debüt seines Sohnes am 15. Oktober 1844 in „Dommayers Casino“ zu verhindern – vergebens. „Jetzt durchzuckt es uns elektrisch vom Scheitel bis in die kleine Zehe … arbeitet der da oben Funken sprühend wie eine galvanische Batterie“, schrieb ein Kritiker hingerissen, über den noch nicht einmal 19-jährigen Junior am Pult. „Selten, dass sich die Talentbegabungen der Väter auf die Söhne forterben, aber von Strauß-Sohn kann man wirklich sagen: Er ist ein geborener Walzer!“
Mit dem Ableben von Beethoven und Schubert begann eine neue Epoche des Wiener Musiklebens. Diese war mit viel Schwung verbunden, und der ging wiederum von der Strauss-Dynastie aus. Johann Strauss komponierte seinen ersten Walzer mit sechs Jahren, und nach der Ablöse seines Vaters als Orchesterdirektor der eigenen Kapelle, war sein Erfolg auch außerhalb Wiens nicht mehr zu bremsen. Ab 1863 leitete er alle Hofbälle – eine neue Ära der Wiener Tanzgeschichte begann.
Aber was hat es auf sich mit dem Wiener Walzer, der 2017 zum Immateriellen Weltkulturerbe der UNESCO erklärt wurde? Ausgehend von einem der ältesten modernen bürgerlichen Gesellschaftstänze, war der Wiener Walzer bis zum Wiener Kongress (1815) in hohen Kreisen nicht zugelassen und galt als unschicklich. Viel später erst, durch das aufstrebende Bürgertum, das Öffnen der Salons für die schönen Künste, das Etablieren der Hofbälle und das neue Wien, welches die alten Stadtmauern niederriss, wurden die Weichen für eine neue schwungvolle Epoche gestellt: die Gründerzeit.
Su vals "Sobre el bello Danubio azul", más conocido como el "Vals del Danubio", se considera el "Himno nacional no oficial de Austria"
La Viena de Johann Strauss
El Rey del Vals era un auténtico vienés. Aquí compuso, amó y dirigió.Una placa conmemorativa con relieve del retrato recuerda la casa natal de Johann Strauss (hijo). Desde aquí podéis pasear hasta el Café Sperl y empezar el día con un Wiener Melange y un «Sperl Frühstück». En cinco minutos llegáis al Naschmarkt, el mercado gourmet de Viena. Unas casas más allá se encuentra el MusikTheater an der Wien, donde en 1874 se estrenó El murciélago («Die Fledermaus») de Strauss. Unos pasos más y llegáis a la Karlskirche, donde el 28.05.1878 —solo siete semanas después de la muerte de su esposa Jetty— se casó con la actriz Angelika Dittrich. Al otro lado se alza el Wiener Musikverein, sede de la Gesellschaft der Musikfreunde in Wien. En el baile de inauguración de 1870 dirigieron aquí los hermanos Strauss; hoy, el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena se celebra en su Sala Dorada.
A la vuelta de la esquina se alza la Wiener Staatsoper, donde en 1892 se estrenó Ritter Pásmán, la única ópera de Johann Strauss. Una escapada a la Haus der Musik, un museo interactivo del sonido, os invita a dirigir una orquesta virtual. La Kärntner Straße os lleva después directamente a la Catedral de San Esteban, donde Johann se casó en 1862 con su primera esposa, Jetty Treffz. El paseo continúa por la Wollzeile hasta el Stadtpark, donde el rey del vals quedó inmortalizado en 1921 con el violín en la mano: uno de los motivos fotográficos más populares de la ciudad. Cerca de allí, en el Kursalon Hübner, Johann dio numerosos conciertos junto a sus dos hermanos. Hoy podéis disfrutar allí de conciertos de Strauss, igual que en la Orangerie de Schönbrunn, donde en su día tocó Mozart en persona. En la Meierei im Stadtpark, una antigua lechería junto al río Wien, podéis comer antes de pasear por la Ringstraße hasta el Canal del Danubio. Aquí, en la que fue su vivienda, compuso el vals El Danubio azul.
Consejo: un lugar de peregrinación para los fans de Strauss es la House of Strauss.
En su bicentenario, la ciudad natal del compositor se convierte en un vibrante espacio cultural.
Strauss y las mujeres
Johann Strauss (hijo) se casó tres veces, y sus esposas asumieron a menudo la gestión de su carrera. Su primera mujer, Jetty Treffz, era cantante. Se ocupaba de sus finanzas y cultivaba su imagen de conquistador, lo que contribuyó a su popularidad. Murió en 1878, tras 15 años de matrimonio, y su pérdida afectó profundamente a Johann.
Pocas semanas después se casó con la actriz Angelika «Lili» Dittrich, mucho más joven que él. Fue un matrimonio breve que terminó al cabo de cuatro años, cuando Lili lo dejó por el director del Theater an der Wien. Johann se sintió profundamente herido y trasladó a Berlín el estreno de su opereta Una noche en Venecia.
Su tercera esposa, Adele Strauß, cuidó de Johann de forma parecida a Jetty. Para poder casarse con ella, Johann se convirtió al protestantismo. Adele le fue fiel hasta su muerte y administró su legado con gran esmero. Llegó incluso a conseguir la prórroga de los derechos de autor de sus obras, conocida como la «Lex Johann Strauss».
El compás de tres por cuatro hoy
Quien crea que un vals solo se puede bailar con las melodías de la familia Strauss, se equivoca. Innumerables éxitos del pop y del rock de las últimas décadas, conocidos en todo el mundo, están escritos en un ágil compás de tres por cuatro, entre ellos «Love on the Brain» de Rihanna y «Somebody to Love» de Queen. Aquí encontraréis una selección de canciones modernas con las que podéis bailar un vals vienés de maravilla:
That's Amore, de Dean Martin
Breakaway, de Kelly Clarkson
Kiss from a Rose, de Seal
Delilah, de Tom Jones
Love on the Brain, de Rihanna
Have You Ever Really Loved a Woman?, de Bryan Adams
Bed of Roses, de Bon Jovi
Somebody to Love, de Queen
Perfect, de Ed Sheeran
Piano Man, de Billy Joel
Que Sera, Sera (Whatever Will Be, Will Be), de Doris Day