
Wolfgang Amadeus Mozart
De Salzburgo a Viena: Mozart como niño prodigio, compositor e icono del clasicismo vienés.
Wolfgang Amadeus Mozart es considerado un niño prodigio: ya a los cinco años componía y a los seis viajaba por Europa, la mayoría de las veces junto a su hermana Nannerl. Su música le abrió las puertas de los palacios aristocráticos, lo llevó a París y a Londres y lo convirtió en uno de los europeos más conocidos de su tiempo. En solo 35 años de vida, Wolfgang Amadeus Mozart creó 626 obras: sinfonías, conciertos, música de cámara, música sacra y óperas, entre ellas Eine kleine Nachtmusik y La flauta mágica, celebradas aún hoy.
Sus cartas revelan una personalidad vivaz e impulsiva, situada entre la disciplina y el caos. La familia lo llamaba “Wolferl”: un niño que componía en un pequeño piano de viaje y llevaba consigo libros de gramática, elegantes trajes de concierto, té, azúcar y una farmacia de viaje. Viajar significaba horas interminables en carruaje por caminos irregulares. En total, Mozart realizó 17 viajes y pasó casi diez años de su vida en movimiento.
De esos años intensos datan obras que marcaron la historia de la música: Idomeneo se representó por primera vez en 1781 en el Teatro Cuvilliés de Múnich y se considera su primera gran ópera. En Viena presentó las célebres óperas con libreto de Da Ponte en el Teatro de la Corte de la Hofburg: Las bodas de Fígaro se estrenó allí en 1786, seguida de Così fan tutte en 1790. Don Giovanni tuvo su estreno en 1787 en el Teatro Nacional del conde Nostitz en Praga. Poco antes de su muerte, en 1791, La flauta mágica se representó por primera vez en Viena, en el Theater auf der Wieden.
En Salzburgo, su ciudad natal y primer lugar de actividad, Mozart recibió su formación musical. En Viena alcanzó una madurez creativa que lo convirtió en uno de los compositores más influyentes del clasicismo vienés. En Domgasse 5, la actual Mozarthaus Vienna, vivió su etapa más productiva: allí nacieron sinfonías, música sacra, cuartetos de cuerda y su Réquiem inacabado. Como artista autónomo, Wolfgang Amadeus Mozart ganaba una media de 5.000 florines al año, equivalentes hoy a aproximadamente 150.000 euros.
Y aun así, sigue siendo profundamente humano: impulsivo, ingenioso, caótico, lleno de alegría de vivir. Su correspondencia revela el lado oculto del monumento Mozart: el bromista, el amigo, el hermano. Bebía leche de almendras en el Café Tomaselli de Salzburgo, jugaba a los bolos con su hermana Nannerl, probaba cerveza negra en el Stieglbräu y le encantaban las veladas conviviales.
La amistad con Joseph Haydn le valió la máxima estima: Haydn lo definió como el mayor compositor que había conocido jamás. También los unía su pertenencia a la masonería, un círculo de arte, Ilustración e intercambio intelectual.
Los últimos diez años de su vida, Wolfgang Amadeus Mozart los pasó en Viena. Allí se casó en la catedral de San Esteban, allí nacieron sus hijos y allí murió en 1791. Muchas especulaciones rodean su intensa vida y, sobre todo, su muerte repentina. Poco antes de morir, Mozart temía haber sido envenenado, pero hoy la ciencia descarta la hipótesis de un envenenamiento. Su música sigue entusiasmando y emocionando a personas de todo el mundo, en teatros de ópera, salas de conciertos y en los lugares relacionados con él en Austria.
La Mozartkugel de Salzburgo existe en muchas variantes, pero solo la pastelería Fürst elabora la original: un corazón de mazapán, envuelto en nougat y chocolate negro.
Wolfgang Amadeus Mozart desde todas las perspectivas
Programa cultural
270 años de Mozart
Hace 270 años nació una estrella, y cómo no, Salzburgo lo celebra en 2026 con un programa especial dedicado a su compositor más célebre.
El corazón del programa es la Semana Mozart 2026, en enero, con una nueva producción de La flauta mágica, estrellas internacionales y cerca de 70 eventos. El Teatro de Marionetas de Salzburgo fascina con su legendaria Flauta mágica, mientras que la Camerata Salzburg y Rudolf Buchbinder presentan un festival mozartiano en tres partes. Cada día hay conciertos en la Fortaleza de Hohensalzburg, en lo alto de la ciudad, y conciertos en el Palacio de Mirabell, en la Sala de Mármol, con grandes momentos musicales.
Los visitantes pueden descubrir la vida de Mozart en su casa natal y en su residencia, en visitas guiadas por la ciudad y en el formato “Date with Mozart” en el DomQuartier. En el plano gastronómico, se pueden saborear la cerveza Stiegl, los Leberknödel favoritos de Mozart y los famosos Salzburger Nockerl. En el Mozart Dinner Concert del Stiftskulinarium St. Peter, el restaurante más antiguo de Europa, se disfrutan arias de las óperas de Mozart acompañadas de una cena basada en recetas originales de su época. En talleres de Mozartkugeln, los participantes pueden aprender a elaborar estos célebres bombones.
Exposiciones como “Kosmos La flauta mágica” y destacados proyectos en el Museo de Arte Moderno completan la experiencia.
Así, 2026 será un año Mozart inolvidable, lleno de música, historia y buena gastronomía.
«… como no llevo conmigo ni una sola sinfonía, estoy escribiendo una nueva con toda prisa, a toda velocidad…»
Wolfgang Amadeus Mozart, Desde Linz, el 31 de octubre de 1783, a Leopold Mozart
Tras las huellas de Mozart en Austria
Las obras más famosas de Mozart de un vistazo
Experiencias “mozartianas” durante todo el año
Época musical de claridad armónica
Clasicismo vienés
El Clasicismo vienés representa el equilibrio perfecto entre forma y contenido: melodías claras, armonías equilibradas y una búsqueda constante de belleza y perfección. Composiciones como las sinfonías de Haydn, los conciertos de Mozart y las primeras obras de Beethoven definieron un lenguaje universal que sigue inspirando a músicos y oyentes de todas las generaciones.
Visitar Viena significa sumergirse en la magia atemporal del Clasicismo vienés, una época que nunca deja de sorprender y que ha convertido la música clásica en un patrimonio universal. Descubre la ciudad donde todo comenzó y vive la emoción de un concierto que te hará sentir parte de esta tradición inmortal.
Conocer la vida de Mozart con todos los sentidos
Mozart y las mujeres
Nannerl y Constanze: el apoyo clave de Mozart
Maria Anna “Nannerl” Mozart fue la primera gran compañera musical de Wolfgang. Nacida en la Getreidegasse de Salzburgo, también fue una niña prodigio. Criada entre música, viajes y curiosidad intelectual, brilló en escenarios de París, Londres y cortes europeas, donde incluso fue admirada por María Teresa. Sin embargo, las normas sociales de la época limitaron pronto su carrera pública. Más tarde enseñó en Salzburgo y St. Gilgen, compuso y mantuvo una intensa correspondencia con su hermano. Tras casarse con Johann Baptist von Berchtold, vivió muchos años en St. Gilgen al cuidado de una gran familia y, tras enviudar, regresó a Salzburgo.
Constanze Mozart fue en Viena la aliada más cercana de Wolfgang y una gestora clave de su obra. Lo apoyó artística y organizativamente y cantó partes exigentes, como el solo de la Gran Misa en do menor. Tras la muerte de Mozart en 1791, impulsó activamente su legado: organizó conciertos, difundió sus composiciones, negoció con editores, colaboró en la primera biografía y se ocupó de que el Réquiem fuera completado, marcando decisivamente la memoria de Mozart.